VENTANA CULTURAL
Junio 23 En la poesía de Joaquín Gallegos Lara
Este año se cumple el centenario del nacimiento de uno de los mas claros escritores ecuatorianos, fundador y lider del Grupo de Guayaquil; quien estructuraría la nueva narrativa ecuatoriana. Gallegos Lara es conocido como escritor de cuentos y por su fulminante novela “Las cruces sobre el agua”, novela grande y gran novela de la voz de Benjamín Carrión. De su pluma de desprende la realidad montuvia de un Ecuador envuelto en luchas y contradicciones. Este poema refleja la vida del montuvio ecuatoriano, sus luchas, amores y desencuentros. Es vital leerlo en momentos en que es necesario revalorizar nuestra identidad nacional.
CANTO AL MONTUBIO
EL ORIGEN
10 metros a la redonda tus raíces se clavan en la tierra como una mano ávida, tus uñas implacables escarban los terrones y las falanges y los nudos múltiples de tus dedos salen por los costados del barranco a beber en el agua verde de los esteros.
Guabo tu eres la casta; Montuvio así tu origen en el pasado y en el suelo.
La tierra violada de aguaceros, preñada de veranos, así como lanzó a los guabos a los hombres: y los montuvios y los guabos esgrimen un bejuco o un machete. ...................................................................................... UN HOMBRE
de un guayacán o de un pechiche, brotaría menos pujante que el montuvio, menos bronco, algo, a lo que faltara el alma todavía.
El alma más ardiente que una copa de puro, más triste que la prima rota de una guitarra, más sonora que la marea en el bajo oscuro, más vencida que rama que se desgarra.
Porque se va el Montuvio. Los hombres ya no son los mismos. Ha cambiado el viejo corazón de la raza morena enemiga del blanco.
La victrola en el monte apaga el amorfino. Tal un aguaje largo los arrastra el destino. ¡Los montuvios se van p'abajo der barranco!
UNA MUJER
montuvia que con su hombre pesca, hace lefia y boga. Huele a sudor y a vida a la hora de la siembra, cuando el día está blanco de sol y el sol ahoga.
Son dos mates labrados e invertidos sus pechos; sus caderas rotunda tinaja de barro y por los muslos y por los tobillos estrechos se enredan los deseos cual bejucos de ají.
En su vientre, fecundo como la tierra, enreda las raíces el tronco de la raza viril; bajo su poncho de tosquedades, es de seda.
Ella se va también, el "rouge" está en su boca, y cando llega al cabaret de Guayaquil no se distingue de cualquier otra virgen loca.
AL MACHETE
con la sangre morada de la hierba. La mano al empuñarte siente un estremecimiento de alegría, de orgullo y de coraje sano.
Eres acero, pero te cimbras como rama en la brisa, como resorte de camión; tu cacha de los 5 clavos QUIERO se llama y tu punta se llama corazón.
Vives en el pasado, sabes a montonera y tienes huellas como de una lucha fiera; vives en el presente y a Janeiro me hueles. Vives de porvenir eléctrica inquietud te cruza por momentos, presientes los claveles de la sangre en tu hoja vengadora. Salud.
HACIA EL FUTURO
y maneja tu tierra. -potro salvaje de la sabana del mundo- con las rodillas y las manos hacia el futuro.
Montuvio tú no te vas. Mintió el Poeta, tu ocaso es igual al del Padre Inti -escudo redondo que ilumina el camino- y tienes tarde pero también mañana hacia el futuro.
Eres montuvio talvez el hijo último de la tierra; llega, es ya tu hora, a beberle los pechos a la civilización; abrígala en tu poncho y llévatela vencida, tuya, en el anca de tu potro hacia el futuro.
|
Titulares
|
|
Diseño Web: Sandro Rodríguez |
||